Canadá Capítulo 7: Salt Spring Island

Uno de los últimos días en Vancouver teníamos planeado (Fernando y yo) visitar a alguien que vive cerca de la ciudad, en una isla de hecho. Cabe destacar que a esta persona ni Fernando ni yo la conocíamos en persona y el único contacto que habíamos tenido con ella eran unos cuantos emails con instrucciones de cómo llegar a su casa.

Para tener una idea más clara de cómo la conocimos les contare lo siguiente: en aquel entonces yo trabajaba en un Spa Resort llamado Rancho la Puerta, lugar con el que estoy infinitamente agradecido por toda la experiencia que obtuve, todas las maravillosas personas que conocí ahí y las aventuras que viví en esos tiempos las cuales ya les contaré después en futuros posts.

En ese lugar trabajaba una chica llamada Maya quien al saber que Fernando y yo iríamos a Canadá nos sugirió que fuéramos a visitar a su madre (de nombre Tamar) que vive en Salt Spring Island (a un par de horas del centro de Vancouver). A nosotros nos pareció buena idea ya que visitar diferentes sitios durante la estancia en Canadá era bueno, desde el traslado se empezó a poner interesante la aventura ya que teníamos que tomar un ferry para llegar a la isla, y eso nos pareció bastante interesante (yo jamás en la vida me había subido a un ferry ) tomamos un par de autobuses para llegar a la central de ferrys de Tsawwassen (aún no se cómo pronunciar esa palabra ) fue un largo camino en autobús pero fue interesante ver cómo pasamos del área de la ciudad hacia el lado “rural” si se le puede llamar así, cuando al fin llegamos al puerto compramos los boletos para el ferry y ahí estaba nuestro transporte esperándonos.CronicasDD

Un ferry muy grande que incluso tenía espacio para llevarse unos cuantos automóviles con él, fue un pacífico viaje en ferry a la isla y cabe mencionar que el ferry estaba bastante amplio por dentro con grandes áreas para sentarse y admirar el paisaje, una cafetería donde desayunamos cuando íbamos de camino e incluso podías salir a la cubierta a ver el paisaje desde fuera.

al llegar al puerto pasó algo muy gracioso por alguna extraña razón (yo estaba dormido) Fernando y yo nos separamos y al momento de bajar del ferry cada quien lo hizo por su cuenta y no sabíamos exactamente si el otro ya había bajado o si seguía dentro del ferry, afortunadamente al bajar mire a Fernando que ya iba caminando por el muelle hacia el puerto, cuando ya estábamos en tierra firme y listos para comenzar la aventura Tamar nos recogió en el puerto y nos llevó al poblado de Salt Spring, donde fuimos a un restaurante a comer algo y recuerdo que comí algo de cordero (no estoy seguro si era una hamburguesa o solo el filete…!qué mala memoria!) que estaba muy bueno por cierto <3.

En esa Visita rápida al poblado central de Salt spring island Tamar nos mostró su casa (donde nos quedaríamos esa noche) y luego nos dirigimos a un lugar algo retirado del poblado central, un pequeño muelle donde había unos cuantos botes anclados que para nuestra sorpresa uno de ellos era de Tamar y nos llevaría a dar un paseo por el agua hasta llegar a su lugar secreto entre los paisajes de Salt Spring.

El recorrido en el bote por las aguas frías de la isla fue genial, con todos esos montes llenos de pinos, un pequeño faro, algunas  focas descansando en las orillas y el viento en la cara me sentí libre de cualquier cosa por un momento y creo Fernando se sentía de la misma manera ya que la sonrisa no se le borraba del rostro (como pueden ver  en las fotos).

Al terminar el recorrido en bote llegamos al lugar secreto de Tamar (en realidad no era tan secreto pero siento que le da un poco de magia esa palabra) dicho lugar es una pequeña cabaña con un mini muelle donde nos pusimos a tomar una taza de té, unas deliciosas galletas y una buena conversación, el tiempo se fue rápido pero pudimos explorar los alrededores y tomarnos un buen rato para admirar el paisaje.

Cuando llegó el tiempo de irnos nos dirigimos de regreso en el bote hacia el pequeño muelle donde habíamos empezado ahí nos dejó Tamar ya que ella pasaría la noche en aquella cabaña en medio de la naturaleza. Tuvimos que caminar para poder llegar a la parada del autobús que en realidad no estábamos seguros si era en ese lugar ya que no había ningún letrero que indicara que por ahí pasara el bus pero seguimos las instrucciones de Tamar y esperamos pacientemente hasta que llegó el bus y nos llevó hasta el poblado central donde pasamos la noche en casa de Tamar.

no cabe duda de que no necesitas de gran cosa para poder disfrutar un dia al máximo y darte cuenta que conocer personas nuevas y compartir con ellas algunos intereses personales, ideales y experiencias es de las mejores actividades que puedes hacer en tu vida, antes de marcharnos Fernando y yo escribimos un texto en el libro de visitas de Tamar, exactamente no recuerdo que escribí pero le agradecí por todo lo que había hecho por nosotros ese dia y le hice saber que conocer a personas tan nobles como ella me hacía saber que realmente voy por el buen camino de la vida.

Volvimos a verla tiempo después ya que vino a México para Visitar a su hija y tuvimos la oportunidad de compartir tiempo con ella y volver a conversar un poco, espero que el destino cruce nuestros caminos de nuevo y poder seguir compartiendo un poquito de nuestras vidas tan diferentes.

DCIM101GOPRO

Nunca sabemos a cuántas personas vamos a conocer en esta vida, cuantas personas van a dejar algo en tu vida o a cuantas personas tú mismo les cambiaras la vida pero de lo que sí estamos seguros es que hay personas que no vas a olvidar, personas que sin importar dónde estén ni a donde van dejan algo en ti, en tu forma de ser que incluso hasta se siente que has ganado algo con el simple hecho de conocerlas… Tamar es una de esas personas.DCIM101GOPRO

Luchemos por ser más nobles, por ver las cosas “invisibles”, por ser esa persona que le cambia la vida a los demás con tan solo una sonrisa (todos necesitamos algo así de vez en cuando).

Nos vemos en el próximo post 😉 y recuerden… El tiempo es algo que no podemos darnos el lujo de perder.

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